Museo Antartico 2

Museo Antartico 3

El Dr. José  Retamales, Director Nacional del Instituto Antártico Chileno, ha informado que, luego de nueve años de estudio, INACH ya cuenta con los antecedentes necesarios para la creación de un Museo Antártico en la ciudad de Punta Arenas. Por su parte, el Intendente Regional de Magallanes invitó a INACH a ser uno de los principales organismos que lidere el diseño y construcción de un “Centro Científico y

Museo Antártico de nivel mundial.”(ref: pág. Web de Inach)

Muy buenas noticias, que ojalá pronto se conviertan en realidad, pues hasta hoy nada se ha concretado al respecto, pese a los 74 años transcurridos desde que el presidente Pedro Aguirre Cerda firmara el Decreto  que fijó definitivamente los límites del Territorio Antártico Chileno.

Es normal que los antecedentes de algún tema específico que se desee conocer o analizar se encuentren “desparramados” en diferentes archivos, oficinas, bibliotecas, etc, lo que hace más difícil y prolongado, e incluso algunas veces imposible, el lograr reunirlos para su estudio o conocimiento integral. En este aspecto, el trabajo previo de un museo, consistente en concentrar en un solo ambiente el máximo posible de los antecedentes atingentes a un área específica, es muy positivo, por cuanto ayuda a un investigador y a un buen observador a entender en forma más clara y global cada tema expuesto. Y esto es importante y deseable para el futuro Museo Antártico Chileno, especialmente, paraayudar a fijar en las mentes de los visitantes y educandos de todos los niveles: preescolares, básicos, medios y superiores, y también en las de los congresales y gobernantes de turno, una verdadera conciencia nacional respecto a la importancia de la Antártica para nuestro país, pues el Continente Blanco es una tremenda reserva de agua dulce (hielos), de alimentos (pesca, krill), de minerales (hierro, carbón, cobre, oro, cromo, cobalto, uranio, petróleo, gas natural) aún no explotados comercialmente, y otras riquezas escondidas bajo cientos de metros de hielo. Y también porque debido a la pureza de su ambiente no contaminado, la Antártica se comporta como un laboratorio que ha permitido efectuar diferentes estudios,tales como el comportamiento de sus corrientes marinas, de sus vientos y meteorología, y proveer antecedentes que permitan planificar los vuelos intercontinentales transantárticos.

Ese conjunto de contenidos y características, una vez que sean bien conocidos gracias a este museo, también podrán hacer comprender al visitante la importancia geopolítica y geoestratégica de la Antártica,la que ha despertado en muchos países el apetito de incorporar a sus respectivos patrimonios alguna parte del casquete blanco.Pero un sector de ese casquete es chileno, no debido a que nuestro país se haya apropiado de él “porque así se le ocurrió” sino, simplemente, por haber heredado vía el “uti possidetis” de 1810, los derechos polares de España y, porque además, posee ese trozo de casquete desde antiguo por títulos geográficos, históricos, jurídicos y diplomáticos.

Podrá también el Museo explicar que el presidente don Pedro Aguirre Cerda, luego de estudiar en profundidad la situación, y para aplacar “ese apetito antártico” naciente, se preocupó de fijar los límites del Territorio Chileno Antártico por Decreto 1.747 el 6 Noviembre 1940, que a la letra dice: “Forman la Antártica Chilena, o Territorio Chileno Antártico, todas las tierras, islas, arrecifes, glaciares (pack-ice) y demás conocidos y por conocerse, y el mar territorial respectivo, existente dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53 grados longitud oeste de Greenwich y 90 grados longitud oeste de Greenwich.”

Al respecto, el “meridiano 53 grados oeste,” equivale a la Línea de Tordesillas de 1494, acordada entre los Reyes de Aragón y Castilla con el Rey Juan II de Portugal, con el objeto de establecer un orden en el reparto de las zonas de navegación y tierras conquistadas por ambas potencias marítimas; y, el “meridiano 90 grados oeste,” corresponde al límite oeste del cuadrante sudamericano. Entre ambos meridianos se encuentran las tierras y mares antárticos que, como indica la historia, España entregó al gobierno de Chile a través de las llamadas Reales Cédulas, para que sobre ellos ejerciera jurisdicción y administración.

Dada la ubicación geográfica del futuro Museo, tan excéntrica respecto a las áreas con mayor densidad poblacional del país, sólo será posible que lo conozcan “in situ” los turistas que lleguen a Punta Arenas, además de sus citadinos y residentes de poblaciones cercanas, pero no la masa de población nacional ni de turistas extranjeros. Con toda seguridad, el proyecto considerará, dada la importancia que se le quiere dar como “museo antártico de nivel mundial,” una completa instalación que permita efectuar amplias “visitas virtuales” vía internet u otra, a cada una de sus secciones, desde cualquier lugar del mundo habilitado para ello.

Mucho se ha demorado nuestro país para crear el Museo Antártico, pese a  ser Parte Consultiva y firmante del Tratado Antártico (23 Junio 1961). Italia, que se incorporó a este Tratado nada menos que 20 años después (18 Marzo 1981)), ya cuenta con su museo antártico repartido en 3 sedes nacionales, resumidas así: la de Génova, ubicada en el área turístico-cultural de su “Puerto Antiguo,” expone las características generales de la Antártica, tales con muestras de su fauna, flora, minerales, hielos, películas etc, la Sede de Siena, muestra los aspectos relacionados con la evolución geológica, climatológica y ambiental del Continente Blanco y, la Sede de Trieste, ha dividido la visita en tres partes: la primera, dedicada a la cartografía histórica, preserva algunas cartas originales; la segunda, relata la historia de las exploraciones antárticas y, la tercera, muestra las expediciones italianas a partir de sus inicios.

Somos muchos los que esperamos, para bien de la cultura nacional y el respeto a la historia, se concrete lo antes posible la construcción y funcionamiento del tan esperado Museo Antártico Nacional.

Agosto 2014.