RECORDANDO 3

RECORDANDO 4COMO SE GESTÓ NUESTRA INDEPENDENCIA.

 Antecedentes: La invasión de España por parte de Napoleón en el año 1808 y el apresamiento y destierro de su rey legítimo Fernando Vll, generaron una fuerte reacción del pueblo español en contra de los franceses, en defensa de la libertad y delretorno del rey al trono.

De acuerdo a la doctrina tradicional de entonces, el poder que el monarca no podía ejercer volvía al pueblo, donde el poder se había originado. Por esta razón, a lo largo de España se formaron “Juntas de Gobierno guardadoras de los derechos del rey”, las que paralelamente se preocuparon de elaborar una Constitución Política que les devolviera la influencia perdida bajo el absolutismo reinante hasta entonces, a la que debería someterse Fernando Vll cuando regresara al trono.

El Consejo de Regencia que ostentaba el poder, comunicó la idea de formar Juntas de Gobierno a las provincias de ultramar, acompañándola de una proclama que decía a los americanos: ”Vuestros destinos ya no dependen ni de los ministros, ni de los virreyes, ni de los gobernadores: están en vuestras manos.” (ref: “Historia de las Instituciones Políticas y Sociales de Chile”, del Profesor Jaime Eyzaguirre). Agregó el Consejo que en Cádiz se había formado una Junta Local, la que podría servir de modelo en América para instalar gobiernos análogos. Así, fue la  propia metrópoli quien sembró en las mentes americanas la semilla revolucionaria y reformista que marcó el “vamos” para la activación de Juntas de Gobierno en Quito, Caracas, Buenos Aires y Santiago de Chile.

La Patria Vieja: En nuestro país, los vecinos nobles de la capital eligieron la 1ª Junta de Gobierno en un Cabildo abierto que se realizó el 18 Septiembre de 1810, que quedó presidida por el criollo don Mateo de Toro-Zambrano. Al día siguiente, la Junta envió una circular a todos los distritos del país, comunicando su instalación y sugiriendo la elección de diputados que representaran en Santiago a sus respectivos Cabildos. Todas las provincias reconocieron al nuevo gobierno: Coquimbo, San Fernando, Talca, Chillán, Concepción y Valdivia. Realistas y patriotas apoyaron a la Junta y ésta, a igual que las creadas en España, se declaró “conservadora de los derechos del rey durante su cautiverio,”organizando diferentes cuerpos armados para “asegurar la defensa del reino.”También decretó la libertad de comercio con las naciones aliadas de España, para así lograr una rápida adquisición de material bélico; estableció relaciones con la Junta de Buenos Aires y redactó un reglamento electoral para elegir un Congreso, el que se inauguró el 4 Julio 1811, oportunidad en que la Junta cesó  en sus funciones.

Para los realistas locales, su adhesión era en apoyo del rey prisionero y desterrado; para los patriotas,el establecimiento de un Gobierno Nacional era el primer paso de la revolución que los emanciparía de España.

El intento de constituir una mancomunidad de provincias generó una serie de motines y conspiraciones, además de roces entre los integrantes de la sociedad, que no permitían la formación de un gobierno serio y prestigiado. Influyeron en esta lucha de poderes el marcado antagonismo entre realistas y patriotas, la notoria desunión entre los grupos de influencia y el hecho que cada familia buscaba alcanzar el predominio de su propio grupo. Tampoco había voluntad en los criollos y mestizos para ingresar a las filas del nuevo ejército, necesario para emanciparse, pues a los primeros “les daba lo mismo” que Chile dependiera o no de España y, los mestizos, analfabetos y dependientes, preferían lo tradicional y la seguridad de lo conocido. En ese tiempo, el ejército realista estaba formado en más de un 90 % por soldados mestizos chilenos y un 30 % por oficiales criollos, también chilenos, que pelearon por el rey de España desde el combate de San Carlos hasta el Sitio de Rancagua, dando con ello un carácter de verdadera guerra civil a la acción libertaria.

Difícil era con este panorama general, lograr consolidar la idea de un nuevo Chile y un nuevo ejército. Era necesario cambiar la mentalidad nacional y contar con un líder capaz de dirigir y controlar tanto el frente político como el frente bélico. Se necesitaban hombres decididos a lograr la independencia total de la España de entonces. Y esos hombres preclaros, en esos momentos, fueron militares.

Fue el Brigadier de Húsares José Miguel Carrera Verdugo quien, en forma enérgica, desplazó a la mayoría del bando realista y a los políticos del Congreso, dando un intenso impulso a la revolución. Fue Carrera, primer Presidente de la Junta de Gobierno de Chile, quien encendió la chispa de la emancipación total de España y el que sentó las bases de un nuevo ejército, del cual fue su primer Comandante en Jefe.

Fue luego el Director Supremo Bernardo O´Higgins Riquelme quien consolidó nuestra Independencia.

La Reconquista: El Desastre de Rancagua produjo pánico en los habitantes de la Capital y marcó el inicio de “La Reconquista” o “Restauración Absolutista,” como la llamó el profesor Jaime Eyzaguirre. Se estima que más de 3000 chilenos, vía Los Andes, tomaron el Paso Uspallata en dirección a Mendoza. La retaguardia de esa caravana fue protegida contra los ataques de la caballería realista por las fuerzas del Comandante Las Heras.

O´Higgins con su madre y hermana, acompañado de sus leales, también se dirigieron a Mendoza, ciudad que había pertenecido a la Capitanía General de Chile hasta 1778, cuando pasó a formar parte del Virreinato de La Plata. Su grupo fue muy bien recibido por los mendocinos y por el Coronel José de San Martín, Gobernador de la Provincia de Cuyo quien, conocedor del patriotismo y calidad de militar ejemplar de O´Higgins, lo designó para reorganizar a las tropas chilenas, designación que fue oficializada por el Director Supremo de las Provincias Unidas del Plata en Enero 1816, oportunidad en que pasó a formar parte del Ejército que mandaba San Martín con el rango de Brigadier, el mismo que ostentaba en el Ejército Chileno. Esto dio origen a diferentes desencuentros entre O´Higgins y José Miguel Carrera quien, encontrándose también en Mendoza, reclamó a San Martín por tal designación, aduciendo que aún era él el Jefe superior de las fuerzas chilenas y, como éste preparara una resistencia armada y desobedeciera órdenes de San Martín, fue tomado prisionero junto a su hermano Juan José y enviado a San Luis.La historia nos narra otros hechos que lamentablemente profundizaron el antagonismo entre ambos patriotas.

Esta designación fue una clara manifestación de confianza que San Martín depositaba en O´Higgins quien se dedicó en forma preferente a la organización y entrenamiento de las tropas, y cooperó también a la incorporación de emigrados chilenos, tanto oficiales como soldados, pero sin llegar a formar batallones independientes.

El 1 de Enero 1817, el Ejército de Los Andes, constituido por 4200 hombres, estuvo listo para iniciar la campaña a Chile. El jefe de la Primera División era el Brigadier Bernardo O´Higgins; también era el segundo jefe con mando general de las tropas.

El Plan de Operaciones de San Martín culminó con la Batalla de Chacabuco el 12 Febrero de 1817, en la que el Ejército de los Andes venció a los realistas, en lo principal, gracias a la gran actuación de O´Higgins con su primera división, la que fue reconocida por el General en Jefe San Martín.

La declaración de la independencia: Cuatro días después de la victoria de Chacabuco, O´Higgins asumió como Director Supremo.

En su libro “La vida militar de O´Higgins”, el Vicealmirante Don Juan Agustín Rodríguez S., que en vida fue presidente honorario del Instituto O´Higginiano de Valparaíso, expresa: “El Director Supremo General Bernardo O´Higgins, tenía el concepto de que por un documento público se declarase la Independencia Nacional, tal como lo habían hecho Estados Unidos y las Provincias Unidas del Plata. Con su experiencia en el Congreso de 1811 y 1812, no deseaba convocarlo para este objeto, pues deseaba proceder con sus facultades de Jefe de Estado.” Expresa también que “… O´Higgins…comprendía que la Declaración de la Independencia unía en un sentimiento libertario a todos los chilenos, lo que en los tiempos actuales corresponde a la ´unidad nacional´, que es indispensable para sostener la guerra.”

Fue así como en Noviembre de 1817 se instalaron en los cuarteles de las ciudades del país dos libros; uno para que firmaran los ciudadanos que aceptaban la Declaración y, el otro, para los que se oponían a ello. Ganaron los que aceptaban, por lo que se redactó el documento.

El 12 Febrero 1818, primer aniversario de la Batalla de Chacabuco, con gran solemnidad, se efectuó la Proclamación de la Independencia en la Plaza de Armas de Santiago, disponiendo O´Higgins que la Independencia se jurase en todos los pueblos y en los campamentos del Ejército del país.

Respecto a la Declaración de la Independencia nacional y al Acta correspondiente, existen opiniones y documentos elaborados por diferentes estudiosos del tema. Fernando Campos Harriet, en su “Historia de Concepción 1550/1970”, indica que, según  antecedentes acumulados por diferentes personas (a las que nombra), “… habría dos Actas de la Independencia: 1) La primera, provisoria, escrita sobre un tambor, en los Morrillos de Perales, el 1º de Enero de 1818, y…. 2) El Acta Oficial, que O´Higgins firmó en Talca el 12 de Febrero de 1818 cuya laboriosa redacción ha sido muy estudiada y la cual fechó, acaso por reafirmar la Declaración primera, en el Palacio Directorial de Concepción, 1º Enero de 1818.”

Respecto a esa 1ª Acta provisoria escrita sobre un tambor, Campos Harriet indica  que parece indudable que O´Higgins la firmó y luego la hizo lanzar por sobre las murallas realistas del puerto de Talcahuano, en un gesto de desafío al jefe español Ordóñez, que esperaba el refuerzo de Osorio, y como una notificación definitiva que  el país era un Estado soberano y no un territorio insurgente.

Refiriéndose a la victoria de Chacabuco, el historiador argentino Bartolomé Mitre dijo: “Chacabuco fue la primera batalla americana con grandes proyecciones históricas. Ella dio la señal de guerra ofensiva de la independencia sudamericana  i conquistó para siempre su sólida base de operaciones en el mar.” A lo anterior, el Almirante  Juan Agustín Rodríguez agrega: “Este concepto era similar a la apreciación estratégica de O´Higgins, quien expresó después de la batalla: “Este triunfo i cien más serán insuficientes si no dominamos el mar´.”

Batalla de Maipú: Pero aún quedaban fuerzas españolas que amenazaban a nuestra Patria, pues casi simultáneamente con la Declaración de la Independencia, desembarcaban en Talcahuano las tropas del general español Osorio, llegadas en 8 naves escoltadas por la Fragata Esmeralda, que iniciaron su desplazamiento al norte en demanda de la Capital. Ellas constituían la 4ª expedición enviada por el virrey del Perú para combatir la Revolución chilena, y la segunda de Osorio.

El 19 Marzo 1818 se produjo la Batalla de Cancha Rayada, que fue un desastre para los patriotas y en la que O´Higgins fue herido en un brazo y su caballo muerto. De regreso a la capital, el Director Supremo se preocupó de reorganizar el ejército y disponer la defensa de la ciudad. Reunidos en una “Junta de Guerra”, O´Higgins y San Martín acordaron concentrar las fuerzas en el Llano de Maipo, al sur de Santiago. Así decidido, San Martín partió hacia el Llano con las fuerzas y O´Higgins organizó la defensa de Santiago.

El encuentro decisivo se produjo en Maipú el 5 Abril, con la victoria del ejército chileno-argentino comandado por el General San Martín, al que alcanzó a llegar el Director Supremo O´Higgins, con un brazo en cabestrillo, cuando la acción estaba ya prácticamente decidida.

Actos posteriores a Maipú: La victoria de Maipú fue celebrada con un Tedeum en la Catedral y un desfile militar en Santiago. El Director Supremo dispuso, además, que en el sitio de la batalla se construyese un templo en homenaje a la Virgen, nuestra Señora del Carmen, Patrona jurada de las Fuerzas Armadas de Chile.

Las victorias de Chacabuco y Maipú permitieron la Independencia de Chile. La acción emancipadora estaba concluida. Nacía la Patria Nueva. A continuación correspondíaa los gobernantes y a los chilenos de entonces, consolidar la independencia y moldear una personalidad nacional propia.

Viña del Mar, Septiembre 2014.