Sociopatía 3

Sociopatía 4Qué duda cabe, al ver y escuchar las opiniones de la nueva coalición gobernante en este año 2014, nos damos cuenta que están dirigidas e impregnadas de ideología que subvierte la verdad de las cosas. El problema de la ideología es que altera la visión de realidad, no solo como reduccionismo de ésta, sino por la alteración de la imagen misma.

Así, de este modo, es impensable que los dirigentes auto denominados progresistas, izquierdistas y anarquistas puedan dar cuenta de la realidad de las cosas, tal cual son. Esto nos lleva a una aporía, en la cual finalmente no podemos debatir con ellos.  Sumamos a este cóctel, el que esta coalición está compuesta por un “buffet” de ideologías, es decir, esta distorsión de la realidad, como lo hemos señalado,  “no” es una sola, sino una conjunción de paralajes caóticos, al punto que tenemos una Democracia, mal llamada cristiana, más cercana a una Renovación, mal llamada nacional, que a su propio socio, el Partido Comunista.

Sin embargo, también debemos buscar los problemas que presenta la derecha o centro derecha, que a falta de un relato o falta de un fondo filosófico común (no ideología sino marco normativo de principios y virtudes cívicas), operativamente termina  manifestándose con los mismos vicios que la referida coalición. ¿Cómo es esto? Le cuento que cuando conversamos con un grupo de personas de la Oposición actual encontramos distintos grados de ignorancia política e histórica, una incapacidad de establecer categorías, indicadores, de realizar un análisis serio y metodológicamente válido. Solo giran en torno a diferentes grados de individualismo, con algún nivel de defensa de la propiedad y una que otra traza de conservadurismo moral o religioso. Por tanto al igual que con esa coalición gobernante, tampoco podemos debatir seriamente respecto de la res-publica. Todo esto lleva al joven del sector que entra en la adultez, a no sentir ningún grado de pasión por el servicio público o por la alta política.

Vale la pena aclarar esto porque de otro modo, nos entrampamos en lo accesorio y contingente y nunca llegamos a lo esencial de la Sociopatía chilena de hoy, un país que ha sido dirigido en las últimas décadas, solamente por el “voto” como fin último, con el incentivo de acceder gratuitamente a los bienes y mucha pero mucha cueca…de esa que tanto festinamos.