Convivir 4

Convivir 5La etología tiene dos ramas: una que estudia el comportamiento de los animales y la otra, el comportamiento del hombre.

Ellas  demuestran que al animal lo orienta sólo su instinto, que le hace privilegiar sus genes y preservar su vida, en singular. Así, eliminar individuos inocentes de su propia especie (como cachorros de hembras con las cuales copula, cuya paternidad no le pertenece), arrebatar alimento y territorio sin compartirlos, no les genera remordimiento, sanción ni repudio de sus semejantes. En contrario, al hombre, su comportamiento para vivir en armonía con el prójimo –el debido ethos- lo orienta su carácter y la sociedad.

Por ello, para el hombre, es vital el contenido y calidad de su educación e instrucción y que ambas estén iluminadas por una sana doctrina espiritual, que le brinde sensibilidad caritativa, contribuyente a evitar y eliminar la criminalidad y el oportunismo.

 Por lo que ha estado ocurriendo -y ocurre- en nuestro país, bien pudiera ser que la irónica comparación que veo de la situación actual con un relato de la mitología griega sea de interés anecdótico para los lectores de “PROGRESO PAÍS” y les permita recordar que también en la antigüedad remota se cocían habas…, pero sabían cómo sacarlas del caldero.