Respuesta 2

Nota del Editor: ¿No debería aplicarse la Ley antidiscriminación a esta periodista que abiertamente, con sus opiniones, le niega la vida a un ser viviente y dependiente?

Respuesta 3El Aborto es un arma de destrucción masiva. El arma más eficaz para que el futuro Gobierno Mundial, pueda bajar la población mundial para sus propios intereses. Me parece increíble que gente, como esta periodista, argumenten tan suelta de cuerpo que si alguien es violado, para remediar la violación, debe asesinar al hijo no deseado. Para obviar el repudio moral de los derechos humanos del niño indefenso, entonces hacen uso de su semántica y le llaman feto, no sé si feto porque rima con ghetto, o porque para estas mentes es fácil poner al niño no nacido dentro de un área separada del ser humano. Eso es un ghetto y si suena feto, entonces suena a puerco y podemos destruir al puerco con una máquina aspiradora y despedazarlo. Entonces salen con el argumento: “… pero la ONU pide aborto”, Chile es uno de los pocos países que no ha articulado esta arma de destrucción masiva. Claro, si la ONU es la mayor predicadora del futuro Gobierno Mundial y como dije antes, espera una reducción de la población mundial y en Chile aún hay voces en contra de Monsanto u otros engendros del futuro Gobierno Mundial, pero el asesinato de niños no natos, sirve apropiadamente a sus propósitos…

La periodista coloca otro de sus grandes argumentos y trata de emplazar una guerra de géneros: “La mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo”. Otro sinónimo de feto, ya no un ghetto, sino un lunar, por ejemplo. El niño por nacer es parte del cuerpo de la mujer. No es un ser aparte, que tendrá un sexo definido por natura, que elegirá una profesión; sino tan sólo un lunar, un lunar indeseable que hay que extirpar. Los lunares entonces no tienen derechos humanos, los lunares son basura para la máquina aspiradora que le triturará sin más. Seguramente los derechos humanos, y la imagen de ese video en que el tal “feto”  toma la mano al doctor cuando opera, es, para ella, una virtualidad insolente. Sin más, la periodista, está por instaurar la pena de muerte otra vez en Chile. ¿Para el violador? ¡No, señor! Para el pequeño inocente que hemos puesto en un ghetto, separado de la clase humana, un feto. Es que la niña violada sufre, entonces, ante un acto horroroso como una violación, debemos solucionar el problema con un acto más horroroso, un asesinato, un infanticidio de un inocente, amparado por este mundo hedonista, por un mundo que sin más, está dispuesto al asesinato masivo de niñitos por nacer, que está dispuesto a esta arma de destrucción masiva, más efectiva que una bomba atómica, por la cantidad de víctimas que provoca y provocará…