Fundamento 1

 Parte I

Fundamento 2¿Sabe Ud., el origen de nuestra cultura y como se formó Chile?

¿Es verdad que llegó de Europa lo peor y se asentó en Chile?

¿Es el chileno un pueblo guerrero?

Bueno, para lo anterior debemos situarnos someramente en el contexto histórico en que nace Chile, explicar la importancia de la cultura occidental y entregar los antecedentes de las bases de la propia nacionalidad para mejor comprender y apreciar los orígenes y tradiciones de nuestro país.

GÉNESIS

En ese país naciente, los logros guerreros del pueblo chileno están profundamente enraizados en una tradición secular que se remonta a la forma de ser de la cultura cristiana occidental, traída por el Imperio Español a contar del Siglo XVI y la impronta de la raza aborigen que encontraron en estas latitudes, fundidas ambas en el crisol de un país difícil de domeñar, tanto por el espíritu belicoso de sus naturales y conquistadores, como por su difícil geografía y telúrica naturaleza.

Hagamos, pues, una breve síntesis de esta historia para conocer los fundamentos de nuestra cultura y así comprender mejor nuestra idiosincrasia, diferente a otras agrupaciones humanas que se desarrollaron en Hispanoamérica.

A propósito de este gentilicio, es más propio usar el término hispanoamericano que latinoamericano, ya que América del Sur, Central y la parte sur de América del Norte fue ocupada inicialmente por el Imperio español, a excepción de Brasil y otras regiones que fueron ocupadas por Portugal. Hispanoamérica o Iberoamérica (si queremos incluir a Brasil) sería lo apropiado, puesto que al usar el término Latinoamérica, estaríamos considerando, entre otros, a Italia y Francia que no tuvieron participación alguna en la conquista y evangelización de nuestra América.

Si queremos comprender un poco mejor nuestra cultura heredada, es preciso que tengamos alguna idea de todas aquellas particularidades filosóficas, sociales, espirituales, educacionales, de arquitectura, de arte, entre otras, que se fueron agregando en el transcurso de los siglos para amalgamar nuestra forma de ser como chilenos.

Fundamento Historico de nuestra nacionalidad - Parte I  -  Imagen 1Parte de nuestra historia se inicia en Grecia y Roma. Efectivamente, la forma de pensar, la manera cómo estructuramos nuestro pensamiento, diferente a las culturas orientales, está impregnado del legado de los helenos, una cultura clásica que fue asimilada profundamente por la República Romana, la cual anexó a Grecia a sus dominios en el siglo II A.C., y juntas sentaron una de las bases de la cultura occidental.

De los griegos, la cultura occidental hereda la inclinación al discurrir filosófico, que se refleja por medio de una de sus expresiones, la lógica, en un profundo espíritu crítico, y que lleva al hombre occidental a un permanente cuestionamiento racional de lo propio, siempre en búsqueda de algo mejor. También se hereda el ideal de sabio, a través de la adquisición de la sabiduría expresada en la virtud y el conocimiento con miras a entender el mundo que nos circunda, los fundamentos del alma humana, y de ahí, a la adquisición de los hábitos perfectivos para la completitud y felicidad del hombre y de los que lo rodean. El griego aporta el traspaso lingüístico, lo mismo que el latín por parte de Roma, y asegura la continuidad entre la cultura clásica y la occidental al mantener la fidelidad conceptual. Esta herencia incluso se refleja en muchas palabras que actualmente usamos en el idioma castellano, que tienen raíces griegas. Agreguemos a todo lo anterior la influencia griega hasta la fecha, en los aspectos filosóficos, arquitectónicos y las herencias en el plano de las ciencias, la anatomía, las artes, etc.

DFundamento Historico de nuestra nacionalidad - Parte I  -  Imagen 2e los romanos heredamos el ideal de unidad política, social y cultural a través de la organización gubernativa, territorial, el cumplimiento de las leyes y la organización militar que traspasan a los pueblos conquistados. Es la pax romana. Roma dominó toda la península itálica, el occidente mediterráneo, norte de África, Sicilia, Córcega, Cerdeña, Grecia, Asia Menor, Siria y Egipto. El derecho romano es otro aporte a nuestra cultura y consiste en un conjunto de sentencias jurídicas que servirán como base para el futuro derecho de los países modernos que heredan esta jurisprudencia.

Otro elemento importante que hemos recibido es la lengua latina, que fue preservada en los monasterios. El latín era uno de los dialectos de Lacio (Latium), región central de la península Itálica. Se habló desde 300 años antes de Cristo hasta unos 800 años de la Era Cristiana y la Iglesia Católica Apostólica Romana, hasta la fecha, lo ha conservado en su liturgia, seminarios y documentos.

Gracias a este cultivo de lo que ahora llaman “lenguas muertas”, nuestra cultura se desarrolló en una síntesis clásico-occidental, plataforma base de la historia de todos los países modernos de Europa, América, algunos del Pacífico Sur y África, Europa oriental y parte del Medio Oriente. Del latín derivan las lenguas romances; el castellano, portugués, italiano, francés, sardo, dalmático y rumano.

APARECE EL CRISTIANISMO…Y 15 SIGLOS DESPÚES LLEGA A AMÉRICA

En el siglo I se inicia la difusión del cristianismo que declara la catolicidad (o universalidad) de la redención y salvación para todo el género humano por la misericordia del Dios, Uno y Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo). El primero en definir la universalidad de la Iglesia con la palabra católico, fue San Ignacio de Antioquía en su Epístola a los de Esmirna, en el año 107.

Fundamento Historico de nuestra nacionalidad - Parte I  -  Imagen 3El cristianismo bautizado como catolicismo aporta a esta base cultural greco-romana, la espiritualidad y trascendencia en la revelación de un solo Dios misericordioso, que lleva al hombre a ver el mundo de una manera única, dándole un valor sobrenatural a todos los actos de la vida ordinaria.

El catolicismo entrega entonces, la moral cristiana y el ideal de santidad. El cristianismo inicialmente fue perseguido por el Imperio Romano durante los primeros siglos de nuestra Era, pero por el Edicto de Milán en el año 313, bajo Constantino, se concede la libertad de culto e igualdad religiosa a los católicos y finalmente con Teodosio, en el año 381, se declara al catolicismo como religión oficial, consolidando espiritualmente la unidad del Imperio.

Finalmente, el cuarto gran elemento componente de nuestra cultura occidental es el aportado por los pueblos germanos, que invadieron Occidente, para quedarse en él, a fines del siglo IV. Estos nuevos reinos bárbaros asimilan la cultura greco-romana y con ella, la religión católica. Los germanos, con una actitud cultural eminentemente práctica, nos entregan el derecho germano, que se distingue por estar basado en las costumbres y que es trasmitido de generación en generación. Esto es lo que se llama el derecho consuetudinario y prende principalmente en países de origen anglosajón.

Fundamento Historico de nuestra nacionalidad - Parte I  -  Imagen 4Asimismo, debido a sus anteriores costumbres nómades bajo el mando de un jefe, los germanos aportan a Occidente el concepto de fidelidad personal, virtud que nos lleva a cumplir exactamente lo prometido o jurado.

Pueblos eminentemente guerreros, los bárbaros aportan a la cultura, junto con la fidelidad, un fuerte concepto del honor, del ideal del héroe y del espíritu aventurero, especialmente reflejado durante la llamada Edad Media, en los reinos feudales y en las gestas de caballería, características aún presentes en algunos ejércitos occidentales.

La invasión de los bárbaros implicó la caída del Imperio Romano como tal y dio paso a la formación de tres núcleos históricos: el antiguo Imperio Romano de Occidente, del que nacen los futuros reinos europeos, entre ellos, España; el Imperio Bizantino que subsiste hasta el año 1453; y el Islam, que aparece a comienzos del siglo VII y que, hacia el año 750, se va fraccionando políticamente, dando origen a la aparición de reinos y emiratos independientes.

Respecto a Hispania o España, el historiador chileno Jaime Eyzaguirre afirma que ésta es un crisol de razas formada inicialmente por los íberos provenientes del Norte de África y los celtas del centro europeo. Tuvieron en jaque a Roma por dos siglos y recién éstos, el año 19 A.C., pudieron dominar la península. El latín predomina sobre las lenguas indígenas, adquiere unidad, se afinca el Derecho y se realizan obras como calzadas, acueductos, circos y teatros. Luego adviene el catolicismo para dar la unidad definitiva.

En el siglo V, llegan desde el norte los visigodos (entre otros pueblos de origen germánico). Se produce la unión entre Iglesia y Estado, destacando el Obispo de Sevilla, San Isidoro (560-636). En el año 711, la monarquía goda sucumbe ante la invasión musulmana, procedente del norte de África.

Los musulmanes ocupan Hispania con algunos focos de resistencia católica en el norte (monarquía astur-leonesa, navarra y aragonesa). Sobreviene el proceso de Reconquista, y a contar del año 1031, el control político pasa gradualmente a los católicos.

Castilla se origina al este del Reino de León, poblada por pueblos originarios de las montañas del norte. Forman una sociedad de pequeños propietarios libres que no reconocen al Reino de León y enfrentan a los musulmanes alzando numerosas fortalezas. No aceptaron el derecho escrito y su lengua que deriva del latín, se extendió por toda la península. De ahí proviene nuestro idioma llamado castellano. A contar de 1035, se transforma en Reino y toma el control de la península, encarnando los valores de un líder heroico, Ruy Díaz de Vivar, el Cid Campeador, como ejemplo de fe, heroísmo y lealtad.

La reconquista de los territorios ocupados por los musulmanes, culmina en 1492 con la conquista del reino de Granada y la anexión de Navarra, bajo el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Es en este contexto histórico cuando se produce el descubrimiento y conquista de América.

*Texto tomado y adaptado por su propio autor del libro “Ethos Naval. Tradición y Doctrina”. Leandro Muñoz Pino. RIL Editores. Santiago de Chile. 2010.