Acerca de la Paz 2


La Paz“La paz, en la filosofía de Santo Tomás, ocupa un lugar fundamental entre los bienes humanos. En la doctrina acerca de la paz el Aquinate está fuerte y confesadamente influenciado por San Agustín, de quien toma la famosa definición de paz como tranquillitas ordinis. Hay paz cuando el recto orden de una realidad, aquel que le corresponde por naturaleza, no es impedido. La paz, aunque es un bien predicable de cualquier realidad, corresponde de manera eminente a la voluntad. La voluntad goza de paz cuando nada impide que mediante sus elecciones se dirija al fin que naturalmente está grabado en ella. De allí que la paz social es el orden que permite y que facilita a la voluntad la práctica de la virtud, es decir, es el orden que le permite verificar en y por sus actos el recto orden humano, el cual está definido por la dirección de esos actos al fin conveniente. La paz, según se desprende de lo dicho, es un bien sin el cual es imposible de alcanzar y gozar la felicidad, sea perfecta o imperfecta. De allí que ella misma, al igual que la felicidad, sea apetecida naturalmente. La paz de la sociedad política estará dada por la dirección de los actos de todas sus partes a su fin y por la consiguiente concordia entre las partes y entre estas y quien las dirige. La paz, así entendida, implica como elemento esencial, la unidad social: la unión de las diversas partes bajo una sola dirección, de manera que todas se dirijan armoniosamente al bien común político, es decir, a la virtud si se habla del bien imperfecto ya Dios mismo, si se habla del bien último perfecto”.

 

* Widow Lira, José Luis. La naturaleza política de la moral. RIL Editores.2004. pp. 229-231.