El Amor en las FFAA 1

El Amor en las FFAA 2El pensamiento de Sigmund Freud, creador del psicoanálisis y conocido por su visión de las relaciones humanas basadas en la sexualidad, postulaba que existía un tipo de amor que denominó “de meta inhibida” y otro, como “amor sensual”. Quizás esta clasificación resulte útil para entender y conceptualizar la diferencia entre “amor” y “afecto”, como son entendidos al interior de las Fuerzas Armadas.El amor no es un tema recurrente en las Fuerzas Armadas, ni de Chile, ni del mundo. En el ámbito castrense, la palabra “amor” normalmente se asocia exclusivamente al sentimiento que existe entre un hombre y una mujer. Para el sentimiento que se puede generar entre camaradas de armas, entre los integrantes de una misma promoción, entre superior y subordinado u otros grupos propios de una organización de tipo militar, el vocablo utilizado para describir ese vínculo es “afecto”. Resulta muy difícil, sino impensable, hablar de “amor” entre camaradas de armas o entre un superior y subalterno, aunque el afecto sea una manifestación de amor.

El primer caso es, por ejemplo, el amor de un padre hacia su hijo, o el que se siente hacia los hermanos o amigos. Ese tipo de amor no tiene sexualidad asociada y de allí su identificación como de “meta inhibida”.El otro tipo de amor, el indicado como “sensual”,conlleva la sexualidad o la intención de establecer una relación de tipo sexual.

Antes de continuar con este análisis, resulta útil recordar que las Instituciones castrenses ejecutan su labor en un ambiente de permanente riesgo y bordeando los límites de la temeridad. El entrenamiento para su función militar así lo exige y, pese a las medidas de seguridad y estrecha supervisión, ocurren accidentes, muchas veces con serias consecuencias, inclusofatales. Independientemente del “afecto” que pudiera existir entre camaradas de armas, todo superior al asignar personal para ejecutar una actividad determinada, sabe que hay riesgos implícitos y que, eventualmente, podrían ocurrir accidentes.

Otra consideración, no menos importante, son los limitados y estrechos espacios en que se debe convivir: dormitorios, cuadras, entrepuentes y salas de operaciones tácticas, por nombrar algunos lugares, a lo que se debe agregar eventuales aislamientos geográficos. Estas últimas consideraciones son de particular relevancia en la Marina. Basta tener en mente los mínimos espacios de habitabilidad que existen en una Lancha Misilera, Patrullera de Costa o en una Fragata.

Continuando con el tema de la presencia del amor en las Fuerzas Armadas y conforme a lo expuesto anteriormente, el “afecto” que se genera entre los individuos de las Instituciones castrenses corresponde a un amor de “meta inhibida”, siendo un sentimiento que en nada altera el normal desempeño de las funciones profesionales. No sucede lo mismo con el amor paterno, el amor filial o el correspondiente a vínculos familiares, todos ellos también en la misma categoría de amor de “meta inhibida”.

En el caso del “amor sensual”, este tiene ciertas particularidades. La primera de ellas es que es impredecible. No es posible determinar en qué momento una persona se va a enamorar ni de quién. Este sentimiento nace en cualquier momento y circunstancia. Por otro lado,la expresión o deseo sexual es una pulsión humana muy poderosa y la historia demuestra que han existido múltiples caos de eventos virtuosos y también tragedias, como consecuencia del nacimiento de un vínculo sensual entre dos personas. Ese vínculo sensual,que conlleva implícito el deseo de una relación total e íntima como es la sexualidad, puede tener la intención de ser permanente,o sólo obedecer una pulsión sexual pura, pasajera y sin compromiso ulterior.

El Amor en las FFAA 3En efecto, dada la fortaleza de ese lazo, es posible que se produzcan distorsiones en la cadena de mando cuando padre e hijo, hermanos o parientes próximos forman parte de una misma dotación. Resulta comprensible, por un sentimiento de protección natural, que un padre exima o evite que su hijo asuma riesgos. Igual cosa sucede con los hermanos,y es por ello que existen leyes no escritas, -que desgraciadamente no siempre se cumplen-, como el no destinar a una mismaUnidad o Repartición, a padre e hijo o a parientes próximos. Es decir, resulta inadecuado e inconveniente, -para el cumplimiento eficaz y eficiente de la función militar-, la presencia de un vínculo paterno o filial en una misma Unidad ya que, como se señaló, es posible esperar severas distorsiones en la cadena de mando.Afortunadamente, siendo una situación fácilmente identificable, se puede evitar su ocurrencia.

En cualquier Institución, pese a todas las restricciones que se puedan implementar e imponer por vías administrativas, el vínculo de carácter sensual puede nacer en cualquier momento (independiente de la jerarquía, situación conyugal, edad, etc.) La existencia de este tipo de vínculo entre dos personas, ya sea permanente o circunstancial, se proyecta en todos sus ámbitos haciendo muy difícil, sino imposible, separar lo profesional de lo personal.Bien sabido es que en la vida civil hay empresas que prohíben el trabajo simultáneo de cónyuges en el mismo lugar y también existe una regla ética, no escrita, que cuando la Secretaria y el Jefe se enamoran, uno de ellos debe renunciar a su trabajo.

Proyectando la existencia de vínculos de carácter sensual en las Instituciones de la Defensa Nacional, se debe agregar a lo ya expuesto en el párrafo precedente,su condición de organizaciones disciplinadas y jerarquizadas, cuya función de servicio a la Nación se basa en el cumplimiento del deber, que les  exige disponer y destinar los mejores medios y personas al cumplimiento de una tarea.

Tal tipo de decisión no puede estar condicionada a ninguna otra consideración que no sea la estrictamente profesional. La existencia de vínculos paternales, filiales o sensuales, sin duda alguna influyen en el proceso de toma de decisiones, lo que, definitivamente, es inaceptable. Como ya se expuso, es posible prever y evitar la ocurrencia de situaciones en que se presenten vínculos paternales o filiales, pero en el caso de vínculos sensuales, ello no es posible. Estos, se insiste, nacen en cualquier momento y circunstancia.

Un sentimiento que conlleva la sensualidad, a pesar que se mantenga oculto o que no se exprese, afecta por igual a las decisiones que se deban tomar en beneficio del cumplimiento del deber. Esa posibilidad, aunque sea muy remota, es de muy alto riesgo e inaceptable en la función militar,donde el servicio eficiente y eficaz debe ser la norma, puesto que puede conllevar incluso, la pérdida de la propia vida, o la de sus camaradas de armas.

Estas situaciones se han presentado en todas las Fuerzas Armadas del mundo y también en las de Chile. Pese a ello, se insiste actualmente en utilizarlas como campos de experimentos sociológicos o culturales para obtener apoyos mediáticos de corto alcance, sin que incluso, los líderes políticos, comprendan que la obediencia militar y el apego a leyes y reglamentos también incluye la protección de los valores superiores de la sociedad que las cobija, los que hoy se trata de minimizar o desconocer.

                                                                                                                                        Junio, 2014