1.- Gobierno

Se estima que S.E. y sus asesores no han dimensionado la magnitud de la crisis social que afecta al país ni su prolongación en el tiempo. Los nuevos integrantes del gabinete no permite inferir modificaciones significativas en la agenda de gobierno. No se ha conformado un Grupo de Crisis para enfrentar el actual caos social, ni se ha dado la debida prioridad a la situación interna respecto a compromisos internacionales que por muy importantes que sean, ahora son secundarios. No se aprecia la existencia de una visión prospectiva de la situación.

2. Estamento judicial

No se ha pronunciado respecto a los incidentes ocurridos. No se vislumbra su participación mientras dure la situación de desobediencia civil y caos social, como tampoco su opinión política-jurídica, que en otras ocasiones es tan fluida, a excepción de la inoportuna acción judicial en contra de los miembros de las FFAA y de Orden. La actual legislación garantista no permitirá detener el accionar de individuos anarquistas y activistas profesionales.   

3. Estamento legislativo

Continúan en disputas de poder intentando sacar provecho político de la situación, sin priorizar el futuro de la Nación y sin lograr comprender que la gran mayoría del país rechaza su incompetencia. Tampoco han reconocido su parte de responsabilidad, en particular su incapacidad de llegar acuerdos en beneficio del Bien Común.

4. Partidos políticos

Algunos representantes de ellos han incitado directamente a la violencia y a la desobediencia civil y todos los restantes no la repudian ni abierta ni explícitamente. En general no han defendido el orden jurídico e institucional donde ellos son parte.

5. FFAA y Fuerzas de Orden y Seguridad

No se les ha reconocido la labor efectuada durante el Estado de Excepción. Salieron muy fortalecidas ante la ciudadanía, hecho que incomoda al estamento político. Su presencia en las calles proporcionó seguridad a la población más desprotegida, permitiendo y apoyando la conformación de grupos de vecinos interesados en defender su vida, familia  y propiedad. Una vez más quedó en evidencia que el poder de la autoridad del ejecutivo, judicial y legislativo, descansa en las instituciones que tienen la fuerza. Son las únicas organizaciones que debidamente conducidas y apoyadas, podrían ser capaces de contener el caos social.

6. Carabineros y PDI

Levantado el Estado de Excepción, llevan gran parte de la responsabilidad en la mantención del orden y seguridad pública, debiendo desarrollar actividades de gran desgaste físico, moral y psicológico que se prolongará y que no podrán sostener en el tiempo. No han sido debidamente apoyados por otras autoridades de gobierno que han dispuesto su accionar. Por el contrario: estas se han puesto del lado de organizaciones que sólo critican los procedimientos de la fuerza pública como es el caso del ministro de Justicia. A pesar del profesionalismo de esas dos Instituciones, esa falta de apoyo afecta la moral de sus integrantes.

7. Medios de comunicación

En general no han contribuido a apaciguar el caos social, manteniendo sus propios intereses, magnificando posibles errores en el empleo de la fuerza por sobre la objetividad de la información que difunden.   

8. Sugerencias

Al Presidente:

1.- Para enfrentar la situación actual y futura, conformar un Grupo de Crisis con representantes de organismos políticos, militares, policiales, inteligencia, económico, psicosocial, comunicacional y vocería.

2.- Dar prioridad a los problemas del país.

3.- Disponer a los organismos de su dependencia, el no entorpecimiento de las tareas de restablecimiento del orden público.